






donde puedes crear con tus propias manos lo que puedes hacer








El cuarto de juegos de los niños es un espacio vital, porque será un ambiente donde los pequeños podrán dar rienda suelta a su imaginación, transformándose seguramente en uno de sus sitios preferidos de la casa. Por eso, tiene que ser lo suficientemente amplio e iluminado, para que puedan jugar, explorar y hasta hacer los deberes. Los colores y las técnicas decorativas son muy importantes, sobretodo por la influencia psicológica que puedan tener en los niños. Ante esto, debemos lograr una armonía lo más perfecta posible entre colores vivaces y apagados, para no aburrir ni tampoco sobreexcitar. Justamente con el sentido de estimular la creatividad de los pequeños, hay que tender a eliminar la simetría. Es aconsejable, por ejemplo, acudir a los desniveles en el terreno. Esto propiciará el sentido de aventura de los niños, que tenderán inmediatamente a diferenciar sectores y a crear historias disímiles ambientadas en cada lugar. Asimismo, se aconseja el uso de muebles multifunción, porque posibilita que el cuarto cumpla varias funciones al mismo tiempo. Otra opción, muy positiva en el caso de niños muy pequeños, es el revestimiento de paredes con láminas de corcho a baja altura, para evitar los típicos dibujos infantiles por toda la casa. Además, esta alternativa permite pegar posters de personajes, secuencias decorativas o las mismas creaciones de los pequeños.
Un párrafo aparte merece el material a utilizarse en el suelo, ya los niños pasan gran parte del tiempo jugando allí. Lo más importante es que sea fácil de asear, cálido, resistente y confortable. Las alfombras son una buena opción, porque incluso eliminarán el riesgo del frío en invierno, aunque la madera tampoco es desdeñable. Una mesa de juegos, un amplio baúl y un pizarrón son tres elementos casi indispensables, porque permiten canalizar parte de las actividades preferidas de los niños: las manualidades, sacar y esconder cosas y la pintura. En la medida de lo posible, los muebles deben ser lo suficientemente resistentes, de líneas simples y con figuras decorativas. Con estas alternativas, estaremos en condiciones de crear un cuarto de juegos funcional para los niños y que logre estimular su naciente creatividad.
| Cómo decorar un estudio |
La idea fundamental que has de tener en mente al decorar tu estudio es ahorrar espacio siempre que puedas. Evita cualquier complemento innecesario; si dudas si algún elemento puede ser eliminado, es que seguramente deba serlo. Lograr cumplir varias funciones en un único espacio es la mejor manera de ganar metros en tu casa. Distribuir las habitaciones
Otras dos zonas que suelen integrarse en una son cocina y comedor. Esta solución goza de diversas ventajas, además del ahorro de espacio: podrás mantener contacto visual con el resto de comensales, servir la comida nada más las prepares y te evitarás los tediosos e innecesarios paseos que suelen darse en viviendas más amplias. Terminando la distribución Una vez hayamos unido comedor, cocina, salón, trabajo y habitación nos daremos cuenta de que el lugar parece mucho más amplio de lo que aparentaba en un principio, incluso dejando la necesaria separación entre cada zona cuida que los fogones y la cama estén lo más separados posible, sobre todo para que no lleguen olores al lugar del sueño. Darle estilo La abundancia en éstos del metal como componente en mesas y sillas da un aspecto futurista y ligero que evita sobrecargar el ambiente, algo fatal en un estudio. La sobriedad del minimalismo ayuda a mantener un aire de limpieza y pulcritud, así como su gusto por la línea contribuye a aumentar la sensación de continuidad visual. Color para personalizar La iluminación también contribuirá a ensanchar el estudio, así que trataremos de tener varios puntos de luz repartidos por el espacio. Además, es importante contar con una ventana al exterior que facilite la ventilación de la estancia, pues al pasar mucho tiempo en pocos metros es muy fácil que el ambiente se sobrecargue. |
Procedimiento
Debes lijar bien la madera, de manera que te quede pareja y sin astillas de ningún tipo. Colócale el barniz. Esto es para que la madera esté protegida de la humedad que hay en el baño. Corta la varilla de aluminio en 6 trozos de 10 centímetros.
Mide 2,5 centímetros de cada lado de la madera, haz los agujeros a partir de esta medida. Realízalos de derecha a izquierda (cuando termines de marcar los 6 huecos deberán estar los 2,5 centímetros a la izquierda y a la derecha. Luego haz 6 huecos en la madera del mismo grosor que los trozos de varilla (esto puedes hacerlo con una broca). Pon las varillas en los huecos, luego colócale a cada uno el anillo de goma por separado. Barniza muy bien las varillas.
Pégale el adhesivo en la parte de atrás a la madera. Ubícalo donde mejor te parezca.
Seguramente durante alguna excursión por un pueblo de montaña te habrá entrado la necesidad de dibujar lo que tus ojos contemplaban.
Habrás visto un paisaje que te cautivaba y tu cabeza de artista ha despertado.
Para dibujar en cualquier sitio, sea ese sitio de montaña u otro, podemos utilizar un pequeño pero útil cuaderno de apuntes. Los artistas más celebres de la historia ya lo hacían: Vincent Van Gogh, uno de ellos.
A continuación vamos a relatar paso por paso la elaboración de un sencillo libro para dibujar: Ten presente que necesitarás algunos materiales.
Materiales necesarios para la manualidad: 10 hojas de papel (tamaño recomendado: A3), 2 láminas de cartón (o una caja de cartón), cinta adhesiva de tela, una aguja para zurcir e hilo grueso, pegamento, colores y unas tijeras.
Cogemos cada una de las 10 hojas y las doblamos por la mitad dos veces. Éste será el tamaño de nuestro libro de apuntes.
En caso de querer un libro de mayor tamaño doblar únicamente una vez cada hoja.
En este momento nos hemos de asegurar que los pliegues se han realizado correctamente. Para ello no nos hemos de apresurar al realizar las dobleces: despacio y buena letra.
En caso de haber realizado el doblado por la mitad dos veces ahora tenemos que recortar los pliegues de las dos mitades superiores de cada hoja: Fijarse en el dibujo de la derecha.
Apilar todas las hojas dobladas situando la zona de doblado a la izquierda.
Para evitar que las hojas del cuaderno se nos caigan cuando lo llevamos de viaje debemos coserlas.
Utiliza la aguja gruesa de zurcir para ir pasando el hilo a través de todas las hojas, de arriba a bajo.
Al acabar recorta los hilillos sobrantes.
Es conveniente que este proceso lo realice un adulto, en caso contrario sustituir el coser por grapar las hojas con una grapadora.
A continuación vamos a elaborar la portada y contraportada del cuaderno. Para ello utilizaremos las láminas de cartón o esa caja de cereales bacía.
Coloca las dos láminas de cartón una encima de la otra y sitúa en el medio la pila de hojas cosidas. A continuación deja 1cm de margen en relación a la hoja del medio para marcar los límites de la portada/contraportada con un lápiz o rotulador de color.
Coge unas tijeras y recorta las láminas siguiendo las líneas de margen marcadas anteriormente.
Para decorar la portada pinta con los colores un bonito cartel indicando que éste es tu cuaderno de dibujo. Puedes imprimirte ese cartel de la parte inferior de esta página.
En caso de haber utilizado las caras de la caja de cartón puedes colorear las tapas para ocultar la imagen del envoltorio.
Vierte un poco de pegamento en el interior de las tapas del libro y coloca entre estas la pila de hojas cosidas.
Coge la cinta adhesiva de tela y une las tapas por la parte del lomo.
Ahora deberás dejar secar el cuaderno de apuntes unas horas y ya estará listo para ser utilizado.
Experimenta fabricando diferentes formatos de cuadernos de dibujo: cuadrados, rectangulares apaisados...Según el uso que le des verás que te será útil unos u otros.
Puede quedarte muy vistoso si acompañas tus dibujos de pequeños recuerdos enganchándolos con cinta adhesiva en el cuaderno.
¡ No lo dudes, cuando lo rellenes todo fabrícate otro!

Si tienes un cuarto pequeño que quieres hacer lucir más amplio, con sencillos trucos de decoración verás cómo cambia y te dará sensación de amplitud y confort.
Como primera medida los colores que elijamos para decorar el cuarto deben ser luminosos, evitar los colores muy oscuros como verdes, borgoña y azul profundo; en cambio serán favorecedores los colores pastel claro o neutros. Se pueden crean composiciones de colores en diferentes paredes, pero siempre en colores claros.
Otro punto a tener en cuenta es la iluminación; resultan convenientes las empotradas que no robarán altura al ambiente; y, por el contrario, evitar las lámparas de pie o de mesa que nos quitarán espacio en el suelo y aplastaran el ambiente.
Cuando elijas los adornos para el cuarto, fíjate que no sean demasiados ni muy grandes, tampoco que desentonen con las paredes y cortinas.
Un recursos muy útil para que el cuarto se vea más grande es utilizar espejos grandes que además de reflejar la imágenes y hacer parecer que el cuarto sigue detrás, reflejan la luz y aportan más claridad.
Si tienes opción de elegir nuevos muebles para el ambiente trata de conseguir algunos pequeños, de no mucha altura y, lo ideal, sería que fuesen transparentes, como de acrílico; de lo contrario intenta acomodar los tuyos de manera que no perjudiquen la circulación.